VIENE EL BUEN TIEMPO Y………¡CAMBIAMOS DE CALZADO!
Si el sol termina de salir, deja de llover y comienzan las temperaturas primaverales y veraniegas, es más que probable que cambiemos el calzado que llevamos. Zapatos más planos, menos rígidos, sandalias, chanclas……y todo tipo de calzado que nos deja el pie desprotegido y con más posibilidades de lesionarnos.